Ma. Teresa Medina Marroquín

Orbe

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Evaluaciones… y deslindes

miércoles, 25 de mayo de 2016
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Cada vez permea más en toda la sociedad mexicana que el tema de la inseguridad es un fenómeno mundial.
Culpa directa de los insaciables y diabólicos titiriteros del mundo.
(De cuyos controles, en el plano regional, se deslindará según trasciende el candidato priista Baltazar Hinojosa Ochoa).
Lo que tampoco significa que todos los gobiernos de los estados se echen en sus hamacas como si nada pasara.
Tres casos de extrema violencia urbana llaman la atención en la geografía nacional: Guerrero, Nuevo León y Morelos.
La primera entidad gobernada por el priista Héctor Astudillo Flores sigue prácticamente sitiada por las disputas de los grupos delincuenciales que diariamente provocan un promedio de seis asesinatos.
Y aunque a don Héctor le gustaría que esa tasa criminal descendiera a cero, afirma que “será muy complicado” revertir sus causas y efectos.
Tanto que hace unas horas expresó que “pensar que en Guerrero va a desaparecer la violencia es como decirles que ya no vamos a celebrar la Navidad el 24 de diciembre”.
De ese tamaño está la irrupción de los demonios, sin que la Federación asuma estrategias de mayor calado, desechando cualquier propuesta de las llamadas “pragmáticas” como las señaladas por el ex presidente Vicente Fox de sentarse a negociar con los perpetradores del mal.
Otra desilusión democrática es la que se palpa también en Nuevo León con el gobernador Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco”, que llegara al poder por la vía independiente.
La oleada criminal en esa entidad vecina ha propiciado que la ciudadanía tenga la percepción (o realidad) de una creciente inseguridad que a decir del propio Rodríguez “son puras exageraciones de los medios”.
Concluimos con Morelos a cuya cabeza de gobierno está el perredista Graco Ramírez acusado no sólo de torpezas y negligencia en la exhumación de las fosas clandestinas en el municipio de Tetelcingo, que el mismo gobierno estatal alega no tienen esa clasificación por el hecho de estar en un cementerio, añadiendo que la extracción de los cuerpos son de una fosa común donde fueron sepultados al no haber sido reclamados.
Un gobierno que llegó al poder creando gran expectación entre la sociedad y que finalmente ha sido tachado por la opinión pública nacional de agudizar el descontrol de la violencia y la descomposición social.
La cuestión es si en estos procesos democráticos, lo hemos dicho tantas veces, donde se han dado las alternancias en el poder, no podrán definitivamente reinstaurar el clima de paz, concordia y estabilidad.
Siendo así, y según el viejo refrán, “más vale viejo por conocido, que nuevo por conocer”.
En otras palabras: cada vez que llega al poder un partido político distinto, ofreciendo milagros y maravillas, las cosas empeoran, mientras la desconfianza social crece a niveles exponenciales.
Basta recordar que hasta Ernesto Zedillo el clima de violencia estaba de alguna manera controlado hasta el arribo de los panistas Vicente Fox y Felipe Calderón, cuyos regímenes desataron la llamada “docena trágica”.
Causando que hoy todo mundo desconfíe de todas las instituciones, y que lejos de fortalecerse el Estado democrático el único saldo reflejado es una auténtica guerra en las calles del país, más las penurias que sufre la población.
Por esas causas no avanza el entusiasmo democrático de la sociedad, extendiéndose el mal humor nacional al sentirse el ciudadano solo e inseguro, y para colmo obligado a pagar impuestos que no reúnen ese carácter de reciprocidad.
Y a propósito de gobernadores, la opinión de Roy Campos respecto a Egidio Torre Cantú, parece ser una de las más atinadas de los últimos meses.
El presidente de Consulta Mitofsky niega, en principio, que el Gobernador de Tamaulipas sea un peso muerto para el PRI.
“No, ubiquemos muy bien a Egidio, era alguien que llegó como sustituto de su hermano (…) Como gobernador no está mal evaluado; no es el caso de Veracruz donde sí es todo contra el gobernador Javier Duarte.

Por ejemplo, Cabeza de Vaca no ha acusado a Torre Cantú de estar ligado con la delincuencia (…) Éste más bien está, como debe ser, como un gobernador, que no está haciendo campaña, y los contendientes no lo están metiendo en el proceso electoral”.


¡Feliz miércoles!
tessieprimera@hotmail.com
columnaorbe.wordpress.com

 

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