El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, planteó en reuniones privadas con diplomáticos europeos y de Medio Oriente la posibilidad de permitir el regreso de inspectores nucleares a instalaciones bombardeadas, a cambio de un alivio en las sanciones internacionales.
La propuesta, realizada durante su visita a Nueva York para la Asamblea General de la ONU, busca destrabar las negociaciones de paz con Estados Unidos.
La iniciativa refleja la presión económica que enfrenta Teherán: la inflación anual se acerca al 90 %, el rial se ha depreciado 30 % frente al dólar y las exportaciones de crudo se han paralizado por el bloqueo naval estadounidense en el golfo Pérsico.
Araghchi también instó a los europeos a revertir la decisión de la ONU de restablecer sanciones amplias contra Irán, aunque hasta ahora no ha habido señales de cambios.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, confirmó públicamente que su país está dispuesto a aceptar el regreso de los inspectores, pero Washington ha negado estar dispuesto a aliviar sanciones o liberar fondos congelados.
Mientras tanto, Estados Unidos mantiene su presión mediante el bloqueo marítimo y evalúa liberar reservas estratégicas de combustible para contener los altos precios de la gasolina y el diésel, que aumentan la presión política interna a un mes de las elecciones legislativas.




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