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Ciudad de México, 9 de septiembre de 2026.— Los Seattle Seahawks volvieron a imponerse a los New England Patriots, esta vez por marcador de 13-10, en la reedición del pasado Super Bowl, en un encuentro que quedó marcado por las tres intercepciones sufridas por el quarterback Drake Maye.
El mariscal de campo de los Patriots tuvo la oportunidad de darle la vuelta al partido en los últimos segundos, pero un nuevo error terminó por sepultar las aspiraciones de Nueva Inglaterra.
Cuando restaban apenas 26 segundos en el reloj, Maye buscó el pase a las diagonales con la intención de conseguir el triunfo; sin embargo, Josh Jobe interceptó el envío, aseguró la posesión con los dos pies dentro del terreno de juego y sentenció el encuentro.
Maye terminó la noche con 178 yardas, un touchdown y tres intercepciones, para un rating de apenas 54.9. En sus tres pérdidas de balón, el quarterback arriesgó de más y puso en peligro la posesión de los Patriots.
La derrota resultó todavía más dolorosa porque Nueva Inglaterra tuvo oportunidades de buscar el empate y mandar el partido a tiempo extra.
Incluso, en la última serie ofensiva, parecía que intentarían acercarse para buscar un gol de campo, pero Maye y el entrenador Mike Vrabel optaron por ir directamente por el triunfo.
Darnold sale lesionado
Los Seahawks también tuvieron un momento de preocupación desde el inicio, luego de que su quarterback titular, Sam Darnold, abandonara el encuentro con una lesión en la cadera después de apenas cinco jugadas ofensivas.
Darnold será sometido a más exámenes para determinar el alcance de la lesión.
Ante su salida, Drew Lock tomó los controles y fue tomando confianza conforme avanzó el encuentro. El quarterback completó 16 de 22 pases para 187 yardas y un touchdown, respondiendo a la presión en un partido que se complicó para Seattle.
Lock encontró en Jaxon Smith-Njigba a uno de sus principales aliados. El receptor terminó con 122 yardas y fue pieza importante para que los Seahawks mantuvieran vivas sus aspiraciones.
Con seis minutos por jugar, Seattle llegó a zona roja, pero no pudo concretar el touchdown. Jason Myers conectó un gol de campo de 29 yardas para poner por primera vez a los Seahawks arriba en el marcador, 13-10.
Maye buscó la remontada
Con el marcador en contra y después de dos intercepciones, Maye intentó responder. Los Patriots se jugaron una cuarta oportunidad y dos yardas cuando quedaban menos de cuatro minutos, logrando mantener viva la serie ofensiva.
Posteriormente, Nueva Inglaterra volvió a arriesgarse en cuarta y nueve, cerca de medio campo, cuando quedaban alrededor de dos minutos.
Maye consiguió completar el pase necesario para obtener el primero y diez y llevó a los Patriots hasta la yarda 36 de Seattle. Sin embargo, la defensa de los Seahawks comenzó a presionar al quarterback, obligándolo a retroceder y complicando sus opciones.
Finalmente llegó el error definitivo: Maye lanzó hacia la zona de anotación, pero Josh Jobe apareció para quedarse con el balón y poner punto final al encuentro.
Seattle se llevó así una nueva victoria sobre Nueva Inglaterra, mientras que los Patriots dejaron escapar una oportunidad de revancha en un partido que terminó decidido por los errores de su joven quarterback.



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