El tocino se usa en muchos plato: en el desayuno es acompañante de los huevos, va sobre un toast de aguacate o en los hot cakes con miel maple. Pero también tiene presencia con los frijoles charros, en una hamburguesa, en mariscos y hasta en postres, en donas o en galletas.
Incluso hay quien lo usa en cocteles.
Y es que hay de diferentes tipos: uno es el curado y ahumado clásico de Inglaterra, Estados Unidos e Italia. De acuerdo con el Oxford English Dictionary, se usa generalmente la falda o la panza del cerdo, de ahí el nombre de panceta.
Sin embargo, el italiano es más natural y se corta más grueso que el inglés, el cual tiene un proceso de preparación más largo.
También está el tocino de lomo, el cual tiene menos grasa y es más tradicional en Canadá.
"Se distingue el tocino magro o entreverado (que puede ser fresco, ahumado o salado) y el tocino blanco o de cobertura. El tocino entreverado está formado por la panceta, cuyos músculos están separados por capas de grasa.
Se cortan cubos o bastones de tamaño variable y empleos diversos: para mechar las carnes magras y los asados, para cocinar los salteados, los ragús, los fricasés y los civets, y acompañar verduras y ensaladas", explica.
Este ingrediente se usa desde la época de los romanos. Se conocía como "bacho", que significa dorso del cerdo; sin embargo, hay registros de que se usa desde la domesticación de dicho animal.
Aunque, lo más importante, es que el tocino sigue evolucionando y cada vez se experimenta más con su sabor.
Toma nota
La capa cercana a la carne del cerdo se usa para preparar manteca y la más cercana a la corteza de llama "tocino duro", de ahí se sacan las rebanadas que van sobre asados, patés y aves.













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