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Cuida del calor tus alimentos

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Los alimentos también son susceptibles a los efectos del clima. El calor causa la aceleración del proceso de descomposición, porque favorece que bacterias.
lunes, 31 de agosto de 2026
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Agencia/Reforma

Las temperaturas pronosticadas en la ciudad seguirán altas.

Además de los niños, adultos mayores y mujeres embarazadas, que son los grupos con mayor vulnerabilidad ante el calor, los alimentos también son susceptibles a los efectos del clima.

"El calor causa la aceleración del proceso de descomposición, porque favorece que bacterias como salmonella, escherichia coli, staphylococcus aureus y campylobacter encuentren el caldo de cultivo perfecto para su crecimiento y su reproducción", señala en entrevista el gastroenterólogo Sergio Fernández Ortiz.

"Por eso se recomienda mantener los alimentos bien refrigerados, sobre todo, aquellos que son perecederos".

Estos microorganismos producen toxinas (sustancias nocivas) que causan enfermedades como gastroenteritis, salmonela, campilobacteriosis e intoxicaciones alimentarias.

"Si no atendemos estos síntomas de manera adecuada, si no hidratamos al paciente, se puede evolucionar hacia una deshidratación severa que progresará a cuadros más graves e incluso a desencadenar la muerte", agrega Fernández.

Ponles atención

VERDURAS Y FRUTAS

Al tener un alto contenido de agua, pueden echarse a perder más rápido, sobre todo si ya están cortadas, peladas o muy maduras.

Frutas como los frutos rojos, el melón o la sandía, y verduras de hoja verde, duran menos una vez que se cortan, por lo que es importante refrigerarlas.

LEGUMINOSAS

Los frijoles, las lentejas y los garbanzos secos duran mucho tiempo si se almacenan correctamente.

Después de cocinarlos, también necesitan refrigeración si no se van a consumir en ese momento.

CEREALES INTEGRALES O DE GRANOS

ENTEROS Y TUBÉRCULOS

Cuando están secos, como el arroz, la avena o la quinoa, suelen conservarse muy bien.

El cuidado empieza una vez que son cocinados.

Lo mismo ocurre con la papa o el camote: si van a sobrar, es mejor refrigerarlos una vez que se enfríen.

ACEITES Y GRASAS SALUDABLES

No se echan a perder tan fácilmente como otros alimentos, pero el calor y la luz pueden hacer que se oxiden más rápido, afectando su sabor y su calidad.

Lo ideal es guardarlos en un lugar fresco, seco y lejos de la luz directa.

AZÚCARES

El azúcar y la miel son bastante estables.

Sin embargo, los postres preparados con leche, crema, huevo o fruta fresca sí necesitan mantenerse refrigerados.

De origen animal

Son los que requieren mayor cuidado.

Carne, pollo, pescado, mariscos, leche, yogur, quesos y otros lácteos pueden favorecer el crecimiento de bacterias si permanecen mucho tiempo fuera del refrigerador en días calurosos.

Tips para

protegerlos

Un hábito tan sencillo como refrigerar los alimentos previene enfermedades, indica la nutrióloga Grace Ibarra, fundadora de Hábitos Inteligentes.

La especialista brinda estos consejos para mantenerlos en buen estado durante esta temporada de calor:

. Mantén el refrigerador entre 0 y 4 °C.

. No dejes alimentos perecederos fuera del refrigerador por más de dos horas. Si hace mucho calor (más de 32°C), procura que no sea más de 1 hora.

. Si cocinaste de más, deja que el alimento pierda el exceso de calor y guárdalo en recipientes poco profundos para que se enfríe más rápido.

. Cuando vayas al supermercado, deja los alimentos refrigerados y congelados para el final y llévalos a casa lo antes posible.

. Lava frutas y verduras con agua potable antes de consumirlas o prepararlas.

. Guarda las comidas en recipientes limpios y con tapa, y evita mezclar alimentos crudos con alimentos ya cocinados.

. No confíes únicamente en el olor o en la apariencia; un alimento puede verse bien y aun así no ser seguro para consumir.

IDENTIFICA SI ESTÁ EN MAL ESTADO

Un alimento "echado a perder" puede engañar la vista.

Estas son otras señales que pueden salvar al consumidor de un gran malestar, de acuerdo con el gastroenterólogo Fernández Ortiz:

. Mal olor

. Cambios en la textura y color de los alimentos

. Sensación de viscosidad

. Algunos alimentos envasados pueden inflarse.

 

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