El portaaviones USS George Washington se dirige desde el océano Pacífico hacia Medio Oriente, según confirmó la Marina estadounidense y fuentes abiertas que rastrean sus movimientos.
La decisión ocurre en medio de reportes sobre problemas de salud mental y de abastecimiento a bordo del USS Abraham Lincoln, que lleva más de 240 días de despliegue ininterrumpido en apoyo a la guerra contra Irán, un récord en operaciones navales recientes.
El George Washington zarpó la semana pasada del puerto de Da Nang, Vietnam, y fue visto cruzando el estrecho de Singapur junto a un crucero y un destructor.
Un funcionario de la Marina, bajo condición de anonimato, confirmó que el buque se encontraba en el estrecho de Malaca, rumbo al océano Índico.
Según The Wall Street Journal, reemplazará al Lincoln.
El Abraham Lincoln es uno de los dos portaaviones estacionados actualmente en Medio Oriente, donde la Marina mantiene un bloqueo a los puertos iraníes en el Estrecho de Ormuz.
Su despliegue comenzó en noviembre desde San Diego y llegó a la región en enero, semanas antes del inicio de la guerra con Irán el 28 de febrero.
La Marina reconoció que el conflicto ha generado un “entorno sumamente difícil”, con interrupciones en los centros de suministro y escasez de recursos a bordo.
En un comunicado, aseguró que los marineros cuentan ahora con agua limpia y “opciones de comidas saludables”, aunque admitió retrasos en la entrega de correo.
Las condiciones han despertado preocupación en el Congreso. Legisladores demócratas, como Richard Blumenthal, han exigido investigaciones y mayor transparencia.
Familias de tripulantes participaron recientemente en una tensa reunión con mandos navales, quienes prometieron relevar al portaaviones.
Otros buques también han enfrentado despliegues prolongados. El USS Gerald R. Ford regresó en mayo tras 11 meses en operaciones, el más largo desde la Guerra de Vietnam, durante los cuales apoyó la ofensiva contra Irán y la captura del líder venezolano Nicolás Maduro.
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