Por: Perla Villanueva.
El especialista e influencer a través de sus redes sociales explicó que el pasado mes de mayo una persona de origen asiático envió las tortugas desde la Ciudad de México con destino a Matamoros.
Sin embargo, personal de una empresa de paquetería detectó un fuerte olor proveniente de varios paquetes, lo que despertó sospechas.
Al inspeccionar las cajas, descubrieron que entre 350 tortugas eran transportadas hacinadas en cajas envueltas con cinta adhesiva y sin las condiciones mínimas para su supervivencia.
De inmediato, la empresa notificó a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), que solicitó el apoyo del Centro de Rescate y Rehabilitación Animal de Matamoros para atender la emergencia.
Informó que las 350 tortugas fueron trasladadas al centro, donde recibieron atención veterinaria inmediata, evaluación médica y fueron distribuidas en albercas acondicionadas para su recuperación.
Durante su rehabilitación se les proporcionó una dieta variada a base de pescado y verduras.
No obstante, el veterinario lamentó que 30 ejemplares murieran durante el traslado desde la Ciudad de México debido a las condiciones en que fueron transportados.
De acuerdo con la evaluación realizada por los especialistas, las tortugas mantienen comportamientos completamente silvestres, por lo que se presume que fueron extraídas ilegalmente de ríos, lagos o canales del centro del país.
Además, existe la hipótesis de que serían destinadas al consumo humano y posteriormente introducidas de manera ilegal hacia los Estados Unidos.
El médico veterinario señaló que actualmente la PROFEPA, con el apoyo de otras autoridades como la Fiscalía y la Guardia Nacional, mantienen la supervisión del caso para determinar el sitio más adecuado para la liberación de los ejemplares sobrevivientes.
Entre las opciones que se analizan se encuentran áreas naturales de Tamaulipas, como la Reserva de la Biosfera El Cielo, o bien cuerpos de agua en San Luis Potosí, dependiendo del origen de la especie y de los estudios técnicos que garanticen su correcta reintegración a su hábitat natural.
Jesús Elías Ibarra destacó que el rescate permitió salvar la mayoría de los ejemplares y reiteró la importancia de denunciar el tráfico ilegal de vida silvestre, una actividad que pone en riesgo la conservación de las especies y el equilibrio de los ecosistemas.











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