Poner una propiedad en renta implica mucho más que encontrar a una persona interesada y firmar un contrato, explica Coldwell Banker México.
Para reducir riesgos como retrasos en pagos, daños al inmueble o problemas legales, la empresa recomienda hacer un proceso de selección del inquilino.
Uno de los primeros pasos es revisar el historial crediticio del candidato.
Este documento permite conocer su comportamiento financiero y verificar si ha cumplido con pagos de créditos, tarjetas, préstamos u otras obligaciones.
Si tiene buen comportamiento crediticio puede ser una señal sobre su responsabilidad y capacidad para pagar a tiempo.
También se debe comprobar que los ingresos del posible arrendatario sean suficientes para cubrir la renta.
Una práctica común en el mercado inmobiliario es solicitar que el ingreso mensual sea, al menos, tres veces mayor al valor de la renta, según Coldwell Banker.
Para comprobarlo se pueden pedir recibos de nómina, declaraciones fiscales, estados de cuenta o cartas laborales.
Otro punto clave es investigar los antecedentes de arrendamiento, agrega la empresa.
Contactar a propietarios anteriores ayuda a conocer si la persona pagaba a tiempo o si entregó el inmueble en buenas condiciones.
Además de cuál fue su comportamiento durante el periodo que ocupó la vivienda.
Las referencias personales y laborales permiten tener mayor conocimiento del perfil del solicitante y confirmar que la información dada en el proceso sea correcta.
Finalmente, contar con un contrato de arrendamiento adecuado protege a ambas partes, explican los especialistas.
El documento debe estar elaborado conforme a la legislación vigente y establecer claramente aspectos como duración del contrato y monto de la renta.
También depósitos, obligaciones de mantenimiento, penalizaciones y condiciones de terminación.
 (2).jpg)











Opina sobre este artículo