El gobierno cubano acusó este lunes que el bloqueo energético impuesto por Estados Unidos afecta de manera crítica al sistema hospitalario de la isla, poniendo en riesgo la vida de pacientes y generando un fuerte desgaste en el personal sanitario.
Durante la entrega de un donativo de paneles solares e insumos médicos en el Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez, en La Habana, el viceministro de Salud Pública, Julio Guerra Izquierdo, advirtió que la falta de energía estable compromete la conservación de medicamentos, el funcionamiento de equipos de alta tecnología, la realización de cirugías y hasta la atención básica en emergencias.
La ayuda, enviada desde España por la organización no gubernamental Open Arms a través del velero Astral, forma parte del proyecto internacional de solidaridad “Rumbo a Cuba”, que busca canalizar asistencia humanitaria hacia la isla.
Guerra Izquierdo subrayó que cada apagón en los hospitales “se traduce en riesgos para la vida de nuestros pacientes y en un desgaste profundo de nuestros profesionales de la salud”.
Además, denunció que el pueblo cubano sufre las consecuencias del cerco petrolero reforzado desde inicios de 2026, el cual limita el acceso a combustibles, tecnologías y recursos esenciales, calificando la política estadounidense de “genocida”.
El funcionario detalló que las medidas coercitivas han provocado una lista de espera quirúrgica superior a los 100 mil pacientes, dificultades en el programa materno-infantil, aumento de la mortalidad infantil, menor supervivencia en niños con cáncer y una marcada escasez de medicamentos.
La doctora Alicia Cedeño, jefa de terapia intensiva del hospital, destacó que los paneles solares garantizarán el funcionamiento de respiradores, bombas de infusión y monitores durante los frecuentes cortes eléctricos.
Por su parte, Dayana Blanco, madre de un bebé internado, relató que pese a la falta de insumos, el personal médico “nunca lo deja desprotegido” y siempre busca alternativas de tratamiento.
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