Reynosa, Tamaulipas.- En las calles del centro de Reynosa conviven diariamente historias de abandono, necesidad y supervivencia. Entre ellas destaca la de una mujer de la tercera edad que, pese a sus limitaciones físicas, recorre distintos sectores cargando un pesado carrito con sus pertenencias para buscar el sustento diario.
La mujer suele ser vista en calles cercanas a la Central de Autobuses y sobre la calle Bravo, donde incluso debe empujar cuesta arriba el carrito en el desnivel de la vialidad, realizando un esfuerzo físico evidente.
A pesar de las dificultades, nunca se le observa pidiendo dinero o intentando aprovecharse de las personas. Por el contrario, avanza lentamente entre avenidas y banquetas, mientras por las noches descansa en la vía pública utilizando cobijas y cartones para protegerse del frío o la lluvia.
Su historia contrasta con la de otro hombre que frecuenta el primer cuadro de la ciudad aparentando padecimientos mentales o físicos para pedir apoyo económico.
Sin embargo, el sujeto fue documentado en video caminando con normalidad y desenvolviéndose sin aparentes dificultades una vez que concluye el tiempo que pasa solicitando dinero en la vía pública, incluso ha sido visto ingresando a una cantina.
Las imágenes han comenzado a generar comentarios entre personas que consideran injusto que existan quienes lucren con la compasión ciudadana, mientras otros casos, como el de la adulta mayor, reflejan una necesidad auténtica y silenciosa.
La escena de la mujer empujando lentamente su carrito por las calles de Reynosa se ha convertido para muchos en un recordatorio de las difíciles condiciones que enfrentan algunos adultos mayores, quienes sobreviven con dignidad pese a las dificultades.

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