El lujo en el golf contemporáneo no siempre está en la exclusividad, sino en la relación directa con los paisajes que obligan a detenerse.
GUANACASTE, COSTA RICA
RESERVA CONCHAL GOLF COURSE
En Playa Conchal, Guanacaste, este campo de 18 hoyos par 71, diseñado por Robert Trent Jones II, combina desafío técnico, sostenibilidad y biodiversidad en un entorno privilegiado entre bosque seco tropical y costa pacífica.
El trazado obliga a leer cada golpe con precisión mientras monos aulladores, iguanas y aves acompañan la ronda.
Implementa programas de manejo responsable del agua, sistemas de reutilización para riego y conservación de flora nativa, respaldado por certificaciones ambientales internacionales que avalan su compromiso ecológico.
Toma nota: abierto a huéspedes y jugadores externos con reservación previa; agenda temprano para evitar calor y disfrutar condiciones más estables de juego.
LOS CABOS, MÉXICO
QUIVIRA GOLF CLUB
Ubicado en el Pacífico bajacaliforniano, dentro del complejo Quivira Los Cabos, este campo de 18 hoyos par 72 diseñado por Jack Nicklaus convierte cada ronda en un diálogo con el océano.
Sus fairways se aferran a acantilados de granito y desierto, con varios hoyos frente al mar que exigen precisión ante el viento cambiante. La topografía dramática lo ha colocado entre los recorridos más espectaculares del mundo.
Entre juego y juego, Los Cabos suma pesca deportiva, navegación al atardecer y cocina de autor con producto del Pacífico.
Toma nota: es campo privado para residentes y huéspedes de desarrollos asociados; reserva con anticipación y prepárate para desniveles pronunciados y brisa constante.
LA ROMANA, REPÚBLICA DOMINICANA
TEETH OF THE DOG - CASA DE CAMPO
En La Romana, dentro del complejo Casa de Campo, se encuentra Teeth of the Dog, un campo de 18 hoyos par 72 diseñado por Pete Dye. Siete hoyos se juegan directamente junto al mar, con fairways que parecen rozar el azul intenso y bunkers estratégicos que elevan la exigencia técnica.
La brisa costera influye en cada golpe, convirtiendo la ronda en un ejercicio de precisión y lectura constante del entorno.
Más allá del green, Casa de Campo suma marina privada, polo, playas de arena clara y gastronomía dominicana reinterpretada en clave contemporánea.
Toma nota: abierto a huéspedes del resort y jugadores externos con reservación; el viento es factor clave, así que ajusta tu selección de palos y revisa condiciones antes del tee time.
 (1) (1).jpg)

 (1) (1).jpg)














Opina sobre este artículo