
Hace casi una década, la demanda mundial de atún provocó la sobreexplotación de algunas especies. Actualmente, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), ha habido avances significativos y ya se considera sustentable.
"En 2017, solo el 75% de la captura de atún provenía de poblaciones saludables libres de sobrepesca; hoy, se estima que el 99% de las capturas comerciales de atún provienen de poblaciones que se consideran biológicamente sostenibles según estudios científicos", describe.
Luis Bourillon, vicepresidente de sostenibilidad del Consejo Mexicano para la Promoción de los Productos Pesqueros y Acuícolas, A.C. (COMEPESCA), aclara que cuando se trata de una especie altamente migratoria como esta, las reglas y el orden respecto a cuánto atún hay, cuánto se puede pescar y cómo dividirlo entre los países, se hace a través de organizaciones internacionales.
"En México los atunes de aleta amarilla y azul son sostenibles, en ambos casos se busca la certificación internacional. Las empresas lo hacen no por quedar bien, sino porque es la manera de diferenciarse y de competir.
Además, de aleta amarilla las pesqueras mexicanas producen alrededor de 130 mil toneladas al año, mientras que de azul son 6 mil toneladas.
"Hay mucha desinformación, como la acumulación del mercurio en los peces, pero tendrías que comer una tonelada diaria para que tuvieras problemas.
También hay preocupación por la radioactividad, pero no tiene fundamentos. No hay ningún riesgo de consumir atún, ya sea en lata o en lomos congelados o frescos", asegura.
Aletas amarilla
Es pequeño, pero llega a pesar hasta 80 kilogramos, se desarrolla en aguas tropicales, así que sus migraciones son más cortas, en comparación con el atún aleta azul.
De acuerdo con el biólogo Luis Bourillon, viaja de norte a sur por el océano Pacífico, desde México pasando por Centroamérica, hasta llegar a Ecuador y Perú.
"La principal forma de consumirlo en el País es enlatado, para ello lo cocinan, lo desmenuzan y lo empacan. También hay lomo y se puede comer crudo porque está permitida la pesca artesanal.
Cuando estás hablando del atún aleta amarilla, lo más recomendable es elegir Tuny, Dolores y Mar Azul. Estas tres compañías forman parte de la Alianza por la Sustentabilidad del Atún del Pacífico", asegura.
Los principales estados productores en nuestro País son Sinaloa, Colima y Chiapas. Cabe agregar que esta especie es rica en ácidos grasos Omega 3, vitaminas A, B y D, además de minerales, como fósforo, yodo, potasio, sodio, magnesio y hierro.
Aleta azul
Llega a pesar 300 kilogramos, pues viaja desde Baja California, donde se alimenta, hasta Japón a las zonas de reproducción.
"Tiene mucho músculo, además de grasa, por eso cada parte tiene características de sabor diferentes. Regularmente, se consume en sushi y sashimi.
Solo hay dos compañías nacionales: Baja Aqua Farms con la marca Bluefina, y Servaux Bleu. Antes se exportaba la mayoría, pero ahora el mercado mexicano consume más producto fresco", afirma.
Las pesqueras de esta especie están en Baja California, desde Ensenada, hasta Rosarito. También aporta Omega 3, proteínas y vitaminas, entre otros nutrientes.
Toma nota
De las principales especies para consumo: 66% están en el Pacífico, 23% en el Índico y 11% en el Atlántico.
Recorren miles de km. para reproducirse y alimentarse.
Viajan en cardúmenes de hasta 30 km. de ancho.
Fuente: FAO
 (1).jpg)



Opina sobre este artículo