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Un 'Aventurero' incansable (13/08/2026)
CIUDAD DE MÉXICO
George Clooney salió en defensa de Jimmy Kimmel, pero su postura fue más allá de un respaldo puntual: convirtió la polémica en un diagnóstico sobre el clima político en Estados Unidos.
Ante la presión de Donald Trump y Melania Trump para que ABC sancione al comediante luego de emitir un chiste sobre la Primera Dama, el actor reivindicó el terreno de la sátira como espacio de crítica, al tiempo que advirtió que la retórica pública se ha vuelto propensa a escalar conflictos.
"Cuando un lado llama traidores al país a cualquiera con quien no está de acuerdo, que es un cargo castigado con la muerte, sólo porque no coinciden con alguien, creo que la retórica está demasiado encendida", afirmó Clooney durante la gala del Chaplin Award, según Variety.
Al contrastar el comentario de Kimmel con declaraciones de la Secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, el histrión subrayó la inconsistencia de indignarse selectivamente y alertó sobre un entorno donde las palabras, más que matizar el debate, lo escalan.
Para Clooney, el problema no es un chiste aislado, sino el tono generalizado que convierte la discrepancia en amenaza. En ese contexto, defendió también el papel de la prensa como contrapeso incómodo del poder, una convicción que, dijo, atraviesa tanto su historia personal como sus proyectos recientes, y que considera indispensable en una democracia cada vez más crispada.
"No se supone que tengas una buena relación con el gobierno. Se supone que debes cuestionarlo.
"La gente en el poder no disfruta tener que responder todas las preguntas del mundo. Es justo. No deberían disfrutarlo. Y los reporteros deben asegurarse de exigirles cuentas", alegó la estrella de La Gran Estafa.
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