No es hacerlo solo por una cuestión estética, sino para darle vida a tu entorno y participar en los ciclos de la naturaleza.
Estos pequeños visitantes además de embellecer tus espacios participan en la polinización, esencial para cualquier ecosistema urbano.
La clave para lograr un jardín que atraiga abejas, mariposas y colibríes es muy sencilla: ofrecerles siempre alimento.
Las abejas y las mariposas buscan flores ricas en néctar, de colores vivos y formas abiertas que faciliten su acceso, señalan los especialistas.
Entre las plantas que recomiendan están la lantana, el cosmos, la zinnia, la verbena y el girasol.
No solo son resistentes al clima cálido, sino que florecen por largas temporadas, asegurando visitas frecuentes.
Los colibríes, en cambio, prefieren las flores tubulares y de tonos intensos, como rojos, naranjas y fucsias.
Para ellos son recomendadas la salvia roja, la bugambilia, la trompeta o el aretillo.
Puedes combinar arbustos, enredaderas y flores de diferentes tamaños.
Además de la vegetación, recuerda tenerles siempre agua limpia a estas visitas voladoras.
Se recomienda un recipiente poco profundo con piedras para que puedan posarse en ellas.
Junto con las plantas que les proporcionen alimento, considera aquellas donde las mariposas puedan depositar sus huevos o los colibríes hacer sus nidos.
La asclepia es ideal para la mariposa monarca, y el perejil o la ruda atraen otras especies.
Como remate, coloca una banca en tu jardín donde puedas contemplar a tus visitantes alados.
Ciclo de vida
Algunas flores ricas en néctar que atraen mariposas, abejas y colibríes.
- Salvia
- Lantana
- Lavanda
- Verbena
- Hibiscus
- Asclepia
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