
Por: La Prensa/Reporte
Desde temprana hora, familias completas arribaron al recinto religioso portando palmas y ramos, que fueron bendecidos durante la ceremonia, recordando la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén.
La celebración marcó el inicio de la Semana Santa, periodo de profunda reflexión para la comunidad católica.
Durante la misa, el llamado fue a vivir estos días con recogimiento, unidad familiar y renovación espiritual, en medio de un contexto social que exige esperanza y solidaridad.
Los asistentes participaron activamente en las oraciones y cantos litúrgicos, generando un ambiente de solemnidad y devoción.
Al término de la ceremonia, los fieles se retiraron con sus palmas bendecidas, símbolo de fe y protección, reiterando así una tradición que año con año reúne a la comunidad en uno de los templos más representativos de Reynosa.



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