En varias ciudades del mundo, antiguas tradiciones religiosas siguen marcando escenarios de historia, identidad y devoción. Conoce algunos destinos que son reconocidos por sus celebraciones de Semana Santa.
ANTIGUA, GUATEMALA
La Semana Santa en Antigua es uno de los acontecimientos culturales y religiosos más notables de Guatemala. Las calles coloniales se cubren con alfombras de aserrín teñido, flores y frutos sobre las que avanzan procesiones solemnes.
Vigilias, marchas fúnebres y fachadas adornadas forman un ritual transmitido por generaciones, inscrito en 2022 como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco.
Imperdible es probar los dulces tradicionales de temporada, como los garbanzos en miel o el pan con miel, preparados especialmente durante estas celebraciones.
SEVILLA, ESPAÑA
Más de siete siglos de tradición sostienen una de las celebraciones religiosas más emblemáticas de España. En Sevilla, hermandades, nazarenos, bordados e imágenes barrocas recorren las calles en solemnes procesiones que transforman la ciudad en un museo al aire libre.
La Catedral de Sevilla marca el eje de la Carrera Oficial. En 1980 fue declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional.
La Madrugá es la noche más intensa de la celebración. Entre la medianoche y el amanecer del Viernes Santo, varias de las cofradías más veneradas recorren el centro histórico en procesiones multitudinarias.
TAXCO, MÉXICO
En esta ciudad de callejones empedrados y arquitectura virreinal, la Semana Santa se vive con una intensidad singular. Procesiones nocturnas, penitentes encapuchados -algunos cargando pesadas cadenas o flagelándose como acto de fe- y representaciones del Viacrucis recorren las empinadas calles hasta el templo barroco de Santa Prisca, creando uno de los rituales religiosos más sobrecogedores del País.
Las procesiones más impactantes se realizan entre jueves y Viernes Santo. Llegar temprano permite encontrar lugar en los callejones del centro histórico para observarlas.
SAN LUIS POTOSÍ, MÉXICO
Desde 1954, la Procesión del Silencio define la Semana Santa potosina. Inspirada en las tradiciones sevillanas del siglo 16, el Viernes Santo reúne a más de 30 cofradías que recorren el Centro Histórico en una marcha solemne reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial del estado.
Su impacto reside en el luto ritual, la estética austera y la potencia del silencio compartido.
La procesión parte del Templo del Carmen y recorre el centro histórico iluminado apenas por velas y faroles. Llegar con anticipación es clave para encontrar buen lugar.
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