
Entre el bullicio de los carritos en los supermercados de la ciudad y las prisas de las compras semanales, está presente un nuevo aliado para el bolsillo de las familias: una báscula que no juzga, sino que da certeza por parte de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) Zona Nororiente, que en esta región representa José Luis Márquez Sánchez.
Se trata del programa "Báscula Itinerante", una iniciativa diseñada por la dependencia federal para acortar la distancia entre las autoridades y los consumidores, instalándose justo en el corazón del consumo: los centros comerciales de mayor actividad.
¿KILO DE A KILO?
Esta incertidumbre es la que el programa busca disolver; al caminar por los pasillos principales de las tiendas, los usuarios se encuentran con un módulo de pesaje oficial, donde cualquier producto —desde las manzanas hasta el corte de carne— puede ser sometido a la prueba de la verdad.
HONESTIDAD QUE PESA
La presencia de la báscula es un recordatorio para los proveedores y un respaldo para los consumidores; este programa es una referencia para quienes buscan constatar que sus compras son, ante todo, justas.



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