En Reynosa, la presencia de agua bendita en locales funerarios y comercios suele ser una práctica común, botellas o recipientes voluminosos se guardan en funerarias, yerberías, fruterías o carnicerías, como parte de una tradición que mezcla lo religioso con lo cultural.
Para muchos deudos, en las funerarias, el agua bendita representa protección y purificación en el último adiós a sus seres queridos, pero también para protegerse de "lo paranormal".
Algunos comerciantes están convencidos de que el agua bendita puede alejar las malas vibras y atraer prosperidad y la rocían en los accesos o sobre la mercancía, con la intención de repeler la mala suerte, las envidias y el llamado “mal de ojo” que, según la creencia popular, puede afectar las ventas y así, lo que comenzó como un símbolo religioso, es hoy un recurso cotidiano para la vida comercial.
De acuerdo con Daniel Silva, conocido como el hermano Daniel y dedicado al tarot, la práctica responde a una cuestión de fe profundamente arraigada que funciones como: desde brindar paz espiritual en funerarias hasta "repeler fantasmas".
El uso de agua bendita va más allá de lo religioso, refleja la manera en que cierta o determinada comunidad de Reynosa integra creencias ancestrales en su vida diaria.











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