Por: Carlos Guevara
Cd. de México (09 marzo 2026)
La robótica humanoide muestra los primeros indicios de su potencial con la adopción de la inteligencia artificial generativa y el desarrollo de partes mecánicas más ágiles.
Expertos comparten sus perspectivas de este fenómeno que avanza sin detenerse.
CHINA Y EU, AL FRENTE
Han pasado un par de semanas desde la celebración de la Gala de la Fiesta de la Primavera, un festejo mediático que China transmite por su televisión estatal para dar la bienvenida al Año Nuevo lunar.
La noticia que recogieron diversos medios nacionales e internacionales no fue la celebración en sí, sino el poderío del gigante asiático en robótica humanoide al integrar varios autómatas al espectáculo para ejecutar coreografías de Kung Fu.
Al escenario subieron robots G1 de la firma china Unitree, que demostraron destreza al ejecutar movimientos del tradicional arte marcial: puñetazos, patadas, desplazamientos de evasión y defensa, e incluso blandieron lanzas y nunchakus mientras danzaban.
Al final, un robot de mayor tamaño, de otra compañía, cerró el espectáculo moviendo rápidamente su sable de un lado a otro al ritmo de música folclórica.
La rutina concluyó al tomar la mano de un niño en señal de amistad. Lo exhibido por China parecía más una demostración tecnológica.
Tras la gala, Unitree reveló su plan de exportar este año alrededor de 20 mil robots humanoides a nivel global. La información difundida por South China Morning Post añadió, con base en datos de Omdia, que la empresa supera en demanda a competidores estadounidenses como Tesla, Figure AI y Agility Robotics.
Las cifras de robots humanoides existentes para investigación, logística y manufactura apenas alcanzan unos miles. Un informe de Counterpoint, publicado a principios de enero, indica que hay cerca de 16 mil unidades instaladas en el mundo.
Otras marcas chinas como Noetix, MagicLab y Galbot participaron en el espectáculo. Al respecto, Georg Stieler, director general para Asia y responsable de robótica y automatización en la consultora Stieler, declaró a Reuters que estas compañías, al tener exposición mediática, son susceptibles de recibir pedidos gubernamentales y atención de inversionistas.
Stieler también señaló que le sorprendió el avance de Unitree al observar mayor complejidad en los movimientos respecto a la gala del año pasado.
El refinamiento en software y en inteligencia artificial (IA) los prepara para su llegada a entornos industriales, añadió la agencia.
En Occidente, la insignia de innovación la porta Boston Dynamics, propiedad de la surcoreana Hyundai Motor Company, en particular su modelo más reciente, Atlas.
Presentado en el Consumer Electronics Show, el robot, con extremidades y desplazamientos casi humanos, prepara su incursión en el sector industrial de la mano de su propietario, bajo una visión de colaboración con otros gigantes tecnológicos para inaugurar la era de la IA física.
"La IA física se refiere a la realización tangible de tecnologías que recopilan datos mediante hardware en entornos reales para tomar decisiones autónomas, abarcando áreas como la robótica, las fábricas inteligentes y la conducción autónoma", definió Hyundai al anunciar la colaboración con Boston Dynamics.
En el marco del evento, Hyundai no fijó fecha para integrar robots humanoides en sus líneas de producción, pero prevé introducirlos en las operaciones de una planta en Savannah, Georgia, Estados Unidos.
Por ahora, Atlas continúa en fase de desarrollo, pero lo mostrado en el CES ofrece pinceladas de su desempeño, como trasladar piezas, cargar objetos de hasta 50 Kg e incluso cambiar su propia batería.
El futuro se perfila con menor intervención humana.
MIRADAS AL FUTURO
El diario El Español define a Brian Comiskey, director senior de innovación y tendencias de la Consumer Technology Association, como el futurista del CES, un actor clave en la configuración de la feria tecnológica.
En entrevista con GADGETS, Comiskey afirmó que el CES de este año marcó un punto de inflexión para la robótica humanoide.
En las dos ediciones previas, la IA fue un tema transversal; ahora, el foco se centró en la IA física y en aplicaciones concretas.
"Muchos casos de robots humanoides estuvieron vinculados a entornos de producción, operaciones logísticas, apoyo sanitario y servicios comerciales, al proponer eficiencia y mejoras en la seguridad de los trabajadores", señaló.
Explicó que la IA física ha alcanzado un nivel de maduración acelerado por avances en modelos, herramientas de entrenamiento y plataformas de computación de borde de compañías como Nvidia y Qualcomm.
Añadió que esta vertiente dota de percepción, razonamiento y adaptación en tiempo real, mientras los modelos generativos incrementan de forma significativa el aprendizaje de los sistemas.
Según el especialista, la diferencia entre los autómatas del pasado y los actuales radica en su capacidad de análisis inmediato frente a una programación rígida.
Pese a los avances, advirtió que aún se requiere mayor refinamiento en destreza y movimientos para normalizar su adopción. Entre los obstáculos figuran la escalabilidad, los costos, las limitaciones energéticas y la incipiente definición de estándares de seguridad y regulación.
El futurista confió en que el impulso de la robótica humanoide vendrá principalmente de los sectores empresarial e industrial. La fabricación, la logística, la sanidad, la construcción, la hostelería y los servicios públicos liderarán la adopción, porque los robots aumentan la eficiencia, reducen la carga de trabajo y mejoran la seguridad.
PERCEPCIÓN NACIONAL
Carlos Ignacio Hernández, doctor en ciencias de la computación y docente en la UNAM, y Alejandro Aceves López, doctor en sistemas de control y profesor en el Tec de Monterrey, abordaron cómo la IA vuelve más versátil a la robótica humanoide.
Hernández explicó que los modelos actuales se entrenan con grandes volúmenes de datos e incorporan habilidades como lenguaje y conocimiento general.
Al integrarlos en un cuerpo físico, el robot adquiere flexibilidad y habilita aplicaciones antes inviables.
Aceves señaló que la incorporación de IA busca ampliar la capacidad de adaptación ante nuevas circunstancias, procesar información sensorial, aprender patrones y reaccionar con mayor precisión en escenarios dinámicos.
"Las IAs más exitosas son aquellas que aprendieron patrones a partir de miles de datos previos. Un robot aprenderá a caminar o levantarse siempre que incorpore las lecciones de sus fracasos en entornos simulados", indicó.
Además de la IA, Hernández destacó la relevancia de actuadores, sensores y hardware con eficiencia energética. La neurociencia computacional también es clave para conectar mejor el "cuerpo" con el "cerebro" y otorgar al modelo una noción más precisa de acción, percepción y propiocepción.
"La idea es que el robot aprenda por refuerzo en simulaciones y luego transfiera ese conocimiento al sistema físico en el mundo real, para improvisar ante lo inesperado.
Es un campo vigente de investigación y desarrollo", complementó Aceves.
Más allá del entusiasmo técnico, ambos académicos manifestaron inquietudes sobre desplazamiento laboral, debilidad legislativa en materia de
responsabilidad civil y penal ante errores graves de sistemas autónomos.
A los riesgos se suman sesgos en los modelos, garantías de privacidad, protección de datos y posible concentración de desarrollos que derive en dependencia tecnológica.
Un escenario que podría mitigarse mediante código abierto.
"Hoy existen muy pocas opciones reales de modelos grandes y poca transparencia sobre los datos utilizados para entrenarlos. Esto dificulta auditorías, introduce sesgos difíciles de detectar y genera dependencia tecnológica en sistemas que interactúan físicamente con personas", remató Hernández.
DEL CONCEPTO A LA REALIDAD
LG es una de las compañías que transitan del concepto a la producción, comercialización e iteración. Ejemplo de ello es la evolución de sus robots de servicio, que pasaron de llamarse CLOi a CLOiD.
Durante el CES, la empresa surcoreana presentó lo que podría materializarse en hogares con capacidad de pago: un robot semihumanoide destinado a tareas domésticas, vigilancia y asistencia personal.
Daniel Aguilar, director de comunicación corporativa en LG Electronics México, detalló que estas tecnologías, consideradas futuristas hace casi una década, hoy operan en ciudades como restaurantes y aeropuertos de Corea del Sur.
Sostuvo que el ciclo de desarrollo en LG se ha acelerado de forma notable. Lo que antes tomaba casi una década en madurar, ahora podría concretarse en pocos años gracias al avance de la inteligencia artificial.
Aguilar manifestó que la robótica de consumo se encuentra en fase temprana, por lo que requiere mayores inversiones en infraestructura de conectividad de baja latencia y centros de datos cercanos para procesar grandes volúmenes de información en tiempo real.
En un entorno de conectividad desigual como México, donde la red 5G no es homogénea, serán necesarios sistemas con capacidad de procesamiento local sin depender exclusivamente de la nube.
También será preciso ampliar la capacidad de generación energética del País para soportar la demanda industrial y residencial asociada a la robótica.
En el ámbito laboral, se requerirá personal altamente calificado para desarrollo, mantenimiento y reparación. El impulso al talento en estas áreas será determinante para facilitar la adopción de robots humanoides en México, concluyó.
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