Tras los bloqueos, incendios y diversos actos de violencia que paralizaron la ciudad el pasado domingo, Reynosa inició la semana en un proceso paulatino de normalización y aunque la actividad productiva y comercial fue retomando su curso, el eco de la violencia aún se percibía en la afluencia ciudadana y el sector educativo.
Desde las primeras horas de este lunes, las principales arterias viales de la ciudad mostraron un panorama inusual; si bien la circulación se mantuvo constante, el tráfico en bulevares clave como Hidalgo, Morelos y Del Maestro fue notablemente menor a lo habitual en un inicio de semana.
Situación similar se observó en vialidades estratégicas como la Herón Ramírez (Charco), Occidental, Praxedis Balboa o Línea del Gas, Mil Cumbres y la Josefina Menchaca.
La respuesta en las aulas fue dividida; pese a que las escuelas públicas mantuvieron sus puertas abiertas, se observó un ausentismo derivado de la decisión de muchos padres de familia de no enviar a sus hijos como medida de precaución; por otro lado, la mayoría de las instituciones privadas de educación media superior y superior optaron por la cautela, posponiendo el ingreso de sus alumnos hasta nuevo aviso, a la espera de que se garantice la seguridad total en la zona.
A diferencia del sector escolar, la vida comercial y de servicios mostró una recuperación más acelerada ya que los establecimientos reactivaron sus horarios normales; los sectores críticos para la economía local, como el transporte de carga, el público urbano y las líneas de autobuses foráneos, operan ya con regularidad, devolviendo el pulso operativo a la ciudad fronteriza y hasta en las primeras horas de la tarde el puente internacional Hidalgo mostraba poca afluencia vehicular y peatonal.

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