En los caminos de los ejidos de Reynosa comienza a germinar una nueva esperanza, entre parcelas y solares de traspatio, grupos de familias campesinas y el Municipio de Reynosa consideran sembrar futuro en forma de chile del monte.
Carlos Alberto Ramírez López, director de Desarrollo Rural, explica que el proyecto no solo pretende diversificar la producción agrícola, sino también abrir puertas de emprendimiento para los hombres y mujeres del campo: “El municipio busca que las comunidades tengan alternativas de crecimiento y que el campo sea sustentable”.
IDEA SENCILLA, PERO CON VALOR AGREGADO
El plan piloto, respaldado por el gobierno del alcalde Carlos Peña Ortiz y coordinado con las Secretarías de Bienestar, Desarrollo Económico y el Vivero Municipal, se desarrollará en varias comunidades ejidales; la idea es sencilla pero poderosa: cultivar chile del monte en traspatios y convertirlo en productos con valor agregado.
Se proyecta comercializar en vinagre, curtido o seco, presentaciones que permitirán llevar el sabor del campo a las mesas urbanas y, al mismo tiempo, generar ingresos adicionales para las familias rurales.












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