
El Artículo 90 del Reglamento de Tránsito y Vialidad de Reynosa se estipula que estas unidades tienen la obligación de circular por el carril derecho y realizar el ascenso y descenso de pasajeros siempre junto a la acera derecha.
LA PRENSA/REPORTE
Lo que debería ser una parada momentánea en ocasiones se convierte en una maniobra de alto riesgo ya que en diversas rutas de transporte público se volvió una práctica "arraigada" que tanto choferes como usuarios utilicen carriles de circulación para el ascenso y descenso de pasaje, ignorando las normativas de seguridad vial.
Esta situación pone en peligro la integridad física de los mismos ciudadanos, quienes deben esquivar vehículos para subir o bajar de las unidades y también genera un estrangulamiento en el flujo vehicular porque al detenerse en un carril, las peseras provocan filas y maniobras evasivas que podrían ser peligrosas.
A pesar de ser una práctica cotidiana, el marco legal es claro al respecto ya que en el Artículo 90 del Reglamento de Tránsito y Vialidad de Reynosa se estipula que estas unidades tienen la obligación de circular por el carril derecho y realizar el ascenso y descenso de pasajeros siempre junto a la acera derecha.
La problemática presenta una doble cara: por un lado, la falta de pericia y disciplina de algunos conductores de transporte público y, por otro, la complacencia de los usuarios que solicitan la parada en puntos prohibidos o descienden de la unidad sin exigir que el chofer se orille correctamente.



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