
En las áreas de urgencias de los hospitales públicos de la ciudad se vive una muestra de solidaridad que reconforta en medio de la adversidad ya que hay ciudadanos que acuden de manera voluntaria para acompañar a las familias que permanecen en las salas de espera, en vigilia por la salud de sus seres queridos internados.
Con gestos sencillos pero significativos, los visitantes entregan pan, alimentos y bebidas calientes, buscando aliviar las largas horas de incertidumbre y cansancio; además de la ayuda material, comparten palabras de aliento y mensajes espirituales que fortalecen el ánimo de quienes enfrentan momentos difíciles.
Este acto espontáneo de apoyo comunitario refleja el espíritu solidario de Reynosa, donde la empatía y la unión se convierten en un bálsamo para quienes atraviesan situaciones de angustia en los hospitales.



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