
Relacionado
-
Así luce Jason Momoa como Lobo en 'Supergirl' (23/01/2026)
-
Archiva Fiscalía diligencias contra Julio Iglesias (23/01/2026)
-
Se cae el nuevo 'rollo' de Adal Ramones (22/01/2026)
-
Lidera Scarlett Johansson campaña contra abuso de IA (22/01/2026)
-
Visitan Mr. Beast y Eugenio Derbez el Edomex (22/01/2026)
CIUDAD DE MÉXICO
Para Adal Ramones las sonrisas compartidas y los momentos cotidianos en familia, que marcan la diferencia en cualquier hogar, ya no son tan fáciles de vivir.
Por seguridad, el comediante decidió que su familia viviera en Los Ángeles, California, y aunque su carisma y energía siguen brillando en su trabajo, sobre todo en Un Cuento de Navidad, El Musical, su vida personal ha dado un giro inesperado, y el contacto con sus seres queridos se ha transformado.
"Dejé de ver a mi familia porque hace tiempo la saqué de la Ciudad de México por seguridad, y aparte por convivencia con los abuelos, les dije 'vayámonos un tiempo fuera' y yo soy el que me quedo en México.
"Por un lado sabes que sacrificas cosas. Sé que no veo a mis hijos en la mañana, no duermo con mi esposa, duermo con mi almohada y de repente, sacrificas el núcleo familiar en aras de tenerlos más seguros", dijo Ramones, en entrevista.
Hoy, la distancia es una de las protagonistas en sus días, ya que las risas de sus hijos, que solían llenar la casa, ahora llegan a través de las videollamadas y abrazos virtuales.
Sin embargo, Ramones, lejos de dejarse vencer por la distancia, se organiza para visitar a su familia siempre que le es posible.
"Sí es fuerte, pero es nuestro trabajo y es una bendición cuando tienes una pareja (Karla de la Mora) que te entiende, comprende y haces equipo", reflexionó.
Ramones le da vida a Scrooge en Un Cuento..., con funciones el 13 de diciembre en el Auditorio Luis Elizondo (Monterrey) y del 20 al 28 de diciembre en el Teatro Silvia Pinal (CDMX), y tiene en mente escaparse unos días para estar con ellos en Navidad y Año Nuevo.
A lo largo de los años, ha transmitido a sus hijos que el verdadero valor está en las acciones y en el amor hacia los demás, más que en lo superficial.
"Mis hijos nunca fueron de pedir regalos. Normalmente sí les cumplo sus deseos de lo que quieren y les gustaría. Nunca fui un papá que me excediera, nunca regalé cosas caras.
"A mí nunca mis padres me regalaron cosas caras y creo que es como una lección de vida. El regalo tiene que tener por fuerza más de sentimiento que un costo material.", afirmó.
ALISTAN LA PUESTA
Con 30 artistas en escena, bajo la dirección de Óscar Carapia y con Analí Sánchez Neri en la dirección musical, el elenco de Un Cuento... se dio cita en un recinto en la Colonia Escandón para ensayar con Ramones.
"Soy un teatrerillo medio hippie en el sentido de que el cuerpo y el alma son el instrumento de trabajo del actor. Así como calentamos el cuerpo coreográficamente para no lastimarnos, también hay que calentar el alma para poder asumir los roles, fluir y entender que somos una unidad", comentó Carapia.
El equipo mostró su unidad al formar un círculo, antes de comenzar con los números musicales, y orar por el proyecto.
"De alguna otra forma, aunque estés haciendo un monólogo, máxime en el teatro musical, todos somos una unidad y trabajamos con todos, no solamente los que estamos en escena, hay todo un equipo técnico, musical y artístico detrás de las cámaras", añadió el director.



Opina sobre este artículo