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Pese a los importantes avances en materia de prevención, diagnóstico y tratamiento de neoplasias (crecimiento anormal y excesivo de tejido, también conocido como tumores), la ginecóloga oncóloga Marcela del Carmen Amaya observa con alarma esa realidad que arrojan las estadísticas: "El índice de cáncer en la gente joven está creciendo".
Así lo externa en entrevista remota la presidenta del Massachusetts General Hospital (MGH), premiada este año por la Sociedad de Oncología Ginecológica (SGO, por sus siglas en inglés) en reconocimiento a su trayectoria y sus aportaciones en el rubro.
"La tasa de cánceres colorrectal, de ovario, de mama y gastrointestinales en la gente joven, están subiendo en números que nunca hemos visto antes", alerta Del Carmen, primera mujer en presidir el MGH, además de la primera latina en alcanzar el rango académico de profesora de Obstetricia, Ginecología y Biología reproductiva en la Facultad de Medicina de Harvard.
La especialista de origen nicaragüense trae a cuenta un estudio de hace un par de años según el cual, entre 1990 y 2019, la tasa global de cánceres en etapa temprana incrementó 79 por ciento; "esos jóvenes hoy en día tienen una tasa que es el doble de desarrollar cáncer de colon antes de los 50 años, y cuatro veces más alta de desarrollar cáncer del recto", ilustra la oncoginecóloga.
"No se entiende muy bien por qué estos números están subiendo de esta manera, la verdad, alarmante", dice Del Carmen, ponderando una pista de mucha importancia: "Sabemos que muchos de estos cánceres tienen que ver con índices de obesidad y de un estilo de vida sedentario".
Durante el Simposio de Ginecología Oncológica realizado en octubre por TecSalud, el médico Julio Minera resaltó que el de endometrio es el tipo de cáncer más frecuente entre los ginecológicos a nivel mundial, y que 6 de cada 10 casos están directamente relacionados con el exceso de peso.
La cirugía bariátrica, sostuvo, puede disminuir su incidencia en más de un 60 por ciento.
Sobre si el auge que ahora tienen en Estados Unidos los nuevos fármacos para el control de peso -como Wegovy o Mounjaro- está propiciando una reducción de aquellas variedades de cáncer asociadas al exceso de adiposidad, Del Carmen responde que todavía es pronto para valorarlo.
"Creo que estos medicamentos no han estado en el mercado la suficiente cantidad de tiempo para medir ese impacto", apunta la nicaragüense, segura de que la mejor intervención posible es un cambio en el estilo de vida, modificando dieta y haciendo actividad física.
"Obviamente, hay gente que ha tratado todo eso, y no prosperan por cuestiones a veces del metabolismo; y estas medicinas te ayudan a tener esa oportunidad de empezar a bajar de peso.
Pero yo creo que lo mejor es, aún cuando estás tomando un medicamento, que esa intervención esté acompañada de una reforma y de un cambio drástico y dramático en tu estilo de vida y en tu alimentación", refrenda.
Aunado a esto, quizás el gran hito preventivo sea la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), en tanto 14 de las más de 200 cepas del virus son de alto riesgo dado su potencial oncogénico, es decir, que son capaces de producir distintos tipos de cáncer.
Uno de ellos es el de cuello uterino -o cervicouterino-, segunda causa de muerte por cáncer en mujeres de edad reproductiva en México, con aproximadamente 28 nuevos casos y 13 muertes diarias, tal cual expuso la doctora Lucely Cetina, oncóloga del Instituto Nacional de Cancerología (Incan), durante el simposio de TecSalud.
Ahí el VPH es responsable de más del 90 por ciento de los casos de dicho tipo de cáncer, el cual se produce cuando las células sanas del cuello uterino -la parte inferior del útero que se conecta a la vagina- desarrollan mutaciones en su ADN que las hacen crecer y multiplicarse desproporcionadamente hasta formar un tumor.
"En el cáncer cervicouterino, el índice ha bajado en las mujeres, yo diría, entre los 20 y los 30 años. Más que nada, como consecuencia de los programas de vacunación en contra del VPH", destaca Del Carmen.
"Pero también hemos visto que ha subido la tasa de cánceres en mujeres de los 30 a los 44 años".
En México, el sistema público de salud pasó de aplicar 2 millones 408 mil 479 vacunas contra VPH en 2017 a 1 millón 436 mil 645 en 2019; para 2020, la cifra cayó a 298 mil 686 vacunas, y en 2021, apenas fueron 94 mil 907 (REFORMA 02/11/2022).
De ahí que la campaña de inmunización contra VPH lanzada el año pasado en colaboración con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) se propusiera la meta de aplicar 1 millón 132 mil 634 dosis a la población en situación de riesgo.
Para este año, se busca inmunizar a 2.5 millones de niñas y de niños, de acuerdo con el Secretario de Salud, David Kershenobich.
¡No se espere!
Uno de los consejos más importantes que ofrece la oncoginecóloga Marcela del Carmen Amaya es acudir al médico tan pronto como haya malestares, "no esperar a que esté uno ya más enfermo para buscar ayuda".
La presidenta del MGH pone como ejemplo que el cáncer de endometrio se presenta casi siempre después de la menopausia, con un ligero sangrado.
"Entonces, es importante que en cuanto una mujer tenga un sangrado después de que pasó a la menopausia, que vaya al ginecólogo y que insista no solamente en un ultrasonido, sino también en una biopsia del endometrio, que es la única manera de llegar a un diagnóstico", insta la especialista nicaragüense.
El cáncer de ovario, por otra parte, suele ser más complicado debido a que en las etapas tempranas no presenta síntomas.
"Es muy raro que una mujer con un cáncer de ovario de estadificación I o II tenga síntomas. Casi siempre, cuando hay síntomas, son ya de una etapa de cáncer avanzado.
Pero obviamente es un cáncer que hoy sigue siendo muy tratable", subraya.
"Tiende a arrojar síntomas que se confunden con problemas gastrointestinales: diarrea o estar un poco más estreñidas, frecuencia urinaria, náusea, vómito, pérdida de peso, sentirte inflamado, cuando comes te llenas temprano.
O sea, son a veces síntomas que no llevan a la persona a pensar que puede tener algo en el ovario o en las partes ginecológicas".
Pero la recomendación de Del Carmen es la misma para cualquier escenario: "Yo le digo a mis pacientes que cualquier síntoma que ya es persistente, que no lo librás después de tres, cuatro días, siempre es mejor checar con el doctor y ver qué procede", concluye.










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