En esta estación del año, el cuerpo empieza a pedir alimentos que reconforten y ayuden a fortalecer las defensas. El frío y la menor exposición al sol exigen un aporte mayor de nutrientes, sobre todo vitamina C, y las frutas de temporada se convierten en una forma natural de cubrir esas necesidades.
Suzanne Powell, en su libro Detox: Cuerpo, mente y corazón, explica que las frutas invernales vienen llenas de beneficios.
"Por ejemplo, en la temporada de cítricos en invierno podemos consumir mandarinas y naranjas, ricas en vitamina C. Una vez que se recoge la fruta, pierde la cantidad de vitamina con el tiempo.
Una naranja recién cortada no tiene el mismo sabor que la guardada en cámara frigorífica durante meses. Esos cítricos nos proporcionan un antivírico natural para prevenir la gripe y los resfriados típicamente presentes en los meses de invierno", destaca.
En México, la naturaleza de temporada nos ofrece mandarinas, naranjas, toronjas y guayabas que destacan por su suavidad y alto valor nutritivo. Todas aportan vitaminas y antioxidantes que ayudan al organismo a enfrentar el clima frío.
Powell también señala que el transporte tampoco favorece, ya que las cámaras frigoríficas degradan la calidad de las frutas, por lo que elegir productos frescos y locales asegura mejor sabor y mayor aporte nutricional.
Por ello, ya sea en un jugo recién exprimido, en un ponche casero o al natural, estas frutas invernales ofrecen energía, frescura y una ayuda real para mantenernos saludables durante la temporada invernal.
Beneficios para la salud
Además de su sabor fresco, los cítricos destacan por su aporte generoso de vitaminas y minerales. Contribuyen al equilibrio digestivo y ayudan al organismo a mantener bajo control los niveles de colesterol y ácido úrico.
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