Por: Miguel Domínguez
REYNOSA.- En los días de las ofertas del Buen Fin, y tras un 2025 de caída en los cruces a Estados Unidos, residentes fronterizos y compradores de México aprovecharon el fin de semana largo por el Aniversario de la Revolución para regresar al sur de Texas.
En Reynosa, los puentes Anzaldúas, el más usado por viajeros de Nuevo León y otros Estados, y el Reynosa-Hidalgo registraron ayer filas kilométricas y tiempos de espera de casi dos horas, éxodo que inició desde la tarde del viernes.
"Llevo una hora y apenas voy aquí", dijo Claudia Rodríguez cuando ingresaba a los patios de la Aduana del puente Anzaldúas.
Viajeros con placas de Tamaulipas y Texas aseguraron que su principal razón para cruzar era visitar a familiares aprovechando el asueto.
En Anzaldúas, viajeros con placas de Nuevo León sí manifestaron que buscaban realizar el tradicional "shopping".
En Nuevo Laredo, el Puente II o Juárez-Lincoln tuvo congestionamientos desde la mañana, pese a que contó con sus seis carriles abiertos, situación que alcanzó al vecino cruce de Colombia, en Nuevo León, con inusuales esperas de más de 60 minutos.
De acuerdo con cifras de Caminos y Puentes Federales (Capufe), los cruces de autos por los puentes internacionales de Reynosa a McAllen cayeron 38 por ciento entre enero y septiembre pasados frente al mismo periodo del 2024.
En Nuevo Laredo, el Puente II registra una caída de más del 6 por ciento en ese lapso.
La inseguridad en las carreteras fronterizas del País y el discurso antimexicano de Donald Trump, que asumió en enero pasado, han sido señalados por comerciantes del sur de Texas y viajeros como las principales causas de la caída de los cruces.
Carlos Marín, presidente de la Cámara Internacional de Comercio de McAllen, confió en que los visitantes regresen por la temporada navideña.
"Es más el tema de la mala información", dijo, "porque se habla de redadas, pero no se dan como en otros estados. Vemos mucha gente de México".











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