Jorge Chávez Mijares
Locuras Cuerdas

La noticia trascendió primero en el chat interno de Presidencia, donde la ahora exfuncionaria difundió un mensaje breve y cordial:
“Quiero compartir con ustedes que he decidido cerrar mi ciclo en la Dirección de Cultura. Fue una experiencia llena de aprendizajes, desafíos y grandes momentos.
Agradezco a quienes acompañaron este camino con respeto y pasión por la cultura de nuestro municipio. Me quedo con lo bueno y con la satisfacción de haber aportado mi granito de arena y deseo que los proyectos culturales sigan creciendo.”
De acuerdo con fuentes cercanas a la exdirectora, la decisión se debió a “múltiples faltas de respeto” por parte de funcionarios del entorno municipal.
La misma fuente confirmó que al presentar la renuncia el alcalde no mostró interés ni pidió explicación alguna, lo que fue interpretado como una muestra de desdén hacia el sector cultural.
García Guajardo y Granados coincidieron anteriormente en el Congreso del Estado, donde ella ocupó una curul y él se desempeñaba como diputado.
Hoy, el vínculo político que alguna vez compartieron parece haberse diluido bajo el peso del desencuentro y la indiferencia institucional.
La salida de García Guajardo ocurre en un contexto de creciente inconformidad entre trabajadores del área cultural, que señalan falta de apoyo, recortes presupuestales y desinterés por parte del gobierno municipal hacia los proyectos artísticos.
En los corrillos de la comunidad artística local se percibe la renuncia como un síntoma más del deterioro cultural y humano que atraviesa el Ayuntamiento.
Mientras tanto, desde el Palacio municipal no se ha emitido comunicado oficial ni se ha anunciado quién ocupará el cargo.
Entre el silencio institucional y las formas cada vez más frías de la administración, la cultura en Matamoros parece quedar —otra vez— en segundo plano.



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