Es una imagen habitual en las calles: montones de arena y otros materiales de construcción abandonados en banquetas y calles, producto de obras de construcción o mantenimiento en inmuebles; esta práctica, que a menudo se extiende por días, semanas o incluso de forma indefinida, se convirtió en un serio obstáculo tanto para peatones como para conductores, generando situaciones de riesgo y entorpeciendo la fluidez del tránsito.
La presencia de estos escombros o atena no solo reduce el espacio disponible para el paso peatonal, obligando a las personas a caminar por la calle y exponiéndolas al peligro del tráfico, sino que también representa un riesgo para los vehículos porque los conductores deben sortear estos obstáculos de manera inesperada, lo que puede provocar frenados bruscos o maniobras peligrosas.
Ante esta problemática, se enfatiza la prioridad y urgencia de mantener los espacios públicos no solo limpios, sino también seguros para todas las familias y conductores de Reynosa; la obstrucción de la vía pública no es solo una cuestión de estética, sino de seguridad vial y peatonal.
Se hace un llamado a los propietarios y encargados de obras a tomar las medidas necesarias para remover estos materiales de manera oportuna, garantizando así la libre circulación y la integridad de los ciudadanos.












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