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Mucho más que viñedos

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La Ruta 128 en California combina viñedos, gastronomía, senderismo y paisajes costeros para vivir experiencias únicas y memorables.
viernes, 5 de septiembre de 2025
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Agencia/Reforma

Un paseo por la Ruta 128 propone enoturismo, recorridos en tren y canoa, rodadas entre vides y senderismo en bosques de secuoyas rojas. Esta vía de casi 200 kilómetros conecta las regiones vinícolas de Yolo, Napa y Sonoma con las costas del Océano Pacífico cerca de Mendocino.

Pero... el vino es sólo una excusa para perderse por la riqueza natural al norte del "estado dorado".

MARIDA DIVERSIÓN Y GRAN GASTRONOMÍA

A unos 30 minutos por carretera desde el aeropuerto de Sacramento está Yolo County, condado conocido por sus campos agrícolas, encantadores pueblos y pequeñas bodegas familiares.

Ahí hay que parar en Winters, un poblado rodeado de viñedos y olivares, y donde se exploran bodegas como Berryessa Gap Vineyards, liderada por Corinne Martínez; quien sirve paella, una vez a la semana, en su restaurante.

Entre sorbos de Cabernet Sauvignon, Chardonnay, Pinot Noir y Petit Syrah, se comprende la vinícola de la región.

La puesta de sol en el jardín botánico de Park Winters, acompañada de una copa de vino y una pizza a la leña en The Pavilion, se goza gracias a la calidez de su propietario, Rafael Galiano.

Una experiencia sobre las vías se vive en River Fox Train, donde se ofrecen paseos en un tren-bici motorizado o viajes temáticos en vagones que forman parte de la Ruta Sierra.

Pero si lo tuyo es el senderismo o el descenso en ríos, entonces debes conducir hacia Cache Creek Canyon Regional Park, donde varias empresas ofrecen actividades acuáticas.

Toma nota: el tour vinícola puede extenderse en el poblado de Davis y en la bodega Great Bear, que abre sus puertas para catas y recorridos por sus viñedos orgánicos.

El paseo concluye con una caminata por el Farmers Market de Davis, donde los productores locales ofrecen frutas y verduras.

CON AIRE SOFISTICADO

Para conocer el vino californiano hay que visitar Napa Valley, como lo hicieron los personajes de Entre Copas (2004). El área presume restaurantes premiados y más de 400 bodegas que ofrecen varias experiencias.

Nuestra primera parada es la estación de tren Oakville, que funciona desde 1867, conectando a pasajeros desde Vallejo hasta Calistoga. En ella está Oakville Grocery, tienda que ha sido testigo de la transformación del paisaje de esta región.

Antes reinaban los ocres de los campos de trigo, hoy predomina el verde de las vides. Y es que esta zona es la región vinícola más importante de EU.

Además de vinos y comida, Oakville Grocery tiene un museo con la historia de los vinicultores del norte de California, inmigrantes europeos que aquí hallaron condiciones idóneas para la crianza de la vid.

Toma nota: lo ideal es agendar la visita a alguna bodega, para quienes busquen sitios de gran tradición, Sterling Vineyards, Silver Oak Cellars y Beringer Vineyards son buenas opciones.

Y para una comida memorable, está Mustards Grill. Sin embargo, el lado más moderno y sofisticado de los vinos de Napa tiene su espacio en bodegas como Elusa.

NATURALEZA QUE INSPIRA

Más allá del vino, Sonoma County ofrece actividades al aire libre. En el Parque Estatal Jack London se pueden recorrer senderos y explorar la casa del escritor.

Por su parte, la Reserva Natural Bodega Bay invita a los amantes del océano a gozar de sus acantilados y playas, ideales para caminar y avistar fauna marina.

Se dice que este paisaje inspiró a Alfred Hitchcock para filmar su célebre película Los Pájaros.

Para los fans del ciclismo está la Ruta del Vino de Sonoma, un camino escénico que atraviesa viñedos y pueblos. Hay que culminar con una cata en la bodega boutique Robert Young.

El poblado de Geyserville, además de sus pequeños bares y restaurantes -la mayoría atendidos por sus propios dueños-, alberga Cyrus, un restaurante que sirve cocina californiana contemporánea, con una fuerte inspiración asiática.

El cine y el vino también se mezclan en Francis Ford Coppola Winery, donde se exhiben objetos de películas, como El Padrino hasta la reciente Megalópolis.

Para financiar este último filme, Coppola vendió gran parte de la bodega, que aún ofrece actividades.

Toma nota: termina la aventura por Sonoma con un momento de paz, hay que ir al Armstrong Redwoods State Park, un parque en el que los amantes de la naturaleza se maravillan con la grandeza de las secuoyas costeras, algunas con más de mil 400 años de antigüedad y alturas que superan los 90 metros.

COMO DE POSTAL

Concluimos la Ruta 128 en Mendocino County, una idílica área costera. Para llegar, nos adentramos en una carretera rodeada de un bosque de secuoyas, con vistas a acantilados bañados por la brisa fría y salada del océano Pacífico.

En el trayecto, hacemos una parada en Pennyroyal Farm, una granja de quesos artesanales y vinos de mínima intervención, donde un grupo de mujeres dirige los viñedos y cría rebaños de cabras y ovejas en armonía dentro de un ecosistema sostenible.

Tras aprender sobre la producción de queso, retomamos la carretera hasta Gowan's Heirloom Cider, para probar una sidra artesanal y aprender sobre más de 80 variedades de manzanas.

A la mañana siguiente, iniciamos una travesía en canoa por el Big River de Mendocino que, antes de desembocar al Pacífico, regala bellos paisajes y la oportunidad de avistar algunas especies.

Toma nota: nuestro viaje finalizó con una visita al pueblo costero y una cena francesa en Café Beaujolais, acompañada, por supuesto, de una copa de Pinot Noir del Valle de Anderson.

Para hacer esta ruta volamos a Sacramento y de ahí rentamos un auto para recorrer la Ruta 128. Más inspiración en (visit128.com).

 

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