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Por: Karla González
Ejemplo de perseverancia y disciplina, la joven reynosense, ex alumna de Casa de la Cultura de Reynosa, Enya Aldaz, hoy en día, a sus 25 años de edad, es una licenciada en Danza Contemporánea egresada de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Su preparación la ha llevado a la capital del país, perteneciendo a Ballet Club México, integrante de la compañía Ballet Joven Ciudad de México, obtener certificaciones en ballet clásico de la Royal Acedmy of Dance, además de concursar en Londres, Inglaterra y Toronto, Canadá.
Una reynosense llena de talentos
Enya Aldaz no solo baila ballet y danza contemporánea, sino también habla inglés, un poco de alemán y toca el violín, lo que la llevó a pertenecer en algún momento, a la Orquesta Sinfónica del Instituto Reynosense para la Cultura y las Artes (IRCA).
El Lago de los Cisnes, su inspiración
Aldaz Galicia recordó que fue gracias a la presentación de El Lago de los Cisnes, traída a la ciudad a través del Festival Internacional, que nació su pasión por el ballet.
“Mis padres trabajan en la industria maquiladora, pero les encanta el arte y un día mi papá nos llevó a mis hermanas y a mí a ver el Festival Internacional y me fascinó, le dije que yo quería hacer eso, y fue él quien me llevó a las clases de ballet en Casa de la Cultura cuando tenía 7 años”.
La bailarina contó que se inició en la danza contemporánea a los 12 años, a la par del ballet, luego de ingresar al Programa Nacional Escuelas de Iniciación Artística Asociadas al Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura que se acababa de abrir en Casa de la Cultura de Reynosa.
“A partir de los 12 años estuve en ballet y danza contemporánea, me encantaba. Después de la escuela, comía y me venía a Casa de la Cultura y me iba hasta en la noche, así me la pasaba toda la semana”.
La danza, su pasión
Enya reconoció que nunca contempló dedicarse a otra cosa, nunca pasó por su cabeza estudiar otra carrera y que el ballet fuera solo un pasatiempo.
“Desde los 12 años mi papá me llevaba a audicionar a escuelas profesionales en Monterrey o la Ciudad de México, pero no me aceptaban, sin embargo, siempre me apoyó y me dio ánimo, era duro para una niña decirle que no a sus sueños, pero eso me hizo muy perseverante y cuando me fui a Ciudad de México a los 15 años, me di cuenta que había más puertas además de esas escuelas, entré a una escuela de danza clásica que trabajaba con la Royal Academy of Dance”.
A los 18 años, Enya decidió inclinarse por la danza contemporánea, ya que consideró era más noble con la aceptación de la diversidad de cuerpos, le daba más libertad en sus movimientos y tiempo para ejercerla; audicionó y consiguió entrar a la Universidad Autónoma de Nuevo León, a la facultad de Artes Escénicas.
“Me gradué el año pasado, justo después hice audición en San Luis Potosí para la escuela en Alemania a través de EurAsia Dance Project International Network, ya estaba trabajando en Monterrey dando clases, pero iba a ahorrar más estando aquí en Reynosa entonces me regresé y actualmente doy clases aquí en una academia”.
Enya, quien compitió con alrededor de cincuenta jóvenes, obtuvo una beca de 50% por tres años en CDSH Contemporary Dance School Hamburg, en Alemania, e inicia el 1 de agosto.
Alemania, un desafío económico
Corriendo contra el tiempo, la bailarina, quien está a poco más de dos meses de iniciar sus clases, se ha topado con un nuevo desafío, esta vez económico, ya que el país europeo exige 12 mil euros para poder brindarle su visa, un monto que aún no han alcanzado.
“Alemania te pide 12 mil euros para que compruebes que tienes los recursos para sostenerte allá durante un año, te bloquean el dinero y cada mes te liberan cierta cantidad, llevamos ahorrando desde la audición que hice en agosto del año pasado, aún no tengo el vuelo porque no puedo avanzar sin la visa, pero ya estamos un poco más cerca de esa cantidad, estamos haciendo rifas, trabajo y mis papás también.
En abril el IRCA me prestó el Teatro Experimental para dar una función de mi autoría a fin de recaudar fondos, fue un impulso muy grande, había mucha gente, adicionalmente me dieron un apoyo, también fui a Ciudad Victoria, al Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes (ITCA) y me apoyarán con los vuelos”.
Aldaz Galicia, comentó que como se irá sola a Alemania, su intención es estudiar y trabajar, ya que la escuela permite laborar medio tiempo.
“Mi sueño es quedarme en Europa, entrar a una compañía de Danza Contemporánea y hacer giras. Y claro, volver en algún momento a Reynosa, aquí está mi familia, mis mascotas.
Me gustaría compartir aquí con las nuevas generaciones de bailarines lo que aprenda allá, eso sería muy bonito”.
Por último, Enya agradeció a sus padres Netzahualcóyotl Aldaz y Susana Galicia y a sus hermanas Alma Judith y Norma Yadira, por siempre creer en ella, así como a todas las personas que le han brindado su apoyo.
“Hay que tocar todas las puertas y soñar en grande, todo es posible cuando se tiene voluntad y te apasiona lo que haces, creo que eso es lo que te hace querer seguir intentando”



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