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Saber reconocer los síntomas de una enfermedad vascular cerebral podría salvar la vida de la persona.
lunes, 22 de abril de 2019
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(Agencia Reforma)

Saber reconocer los síntomas de una enfermedad vascular cerebral podría salvar la vida de la persona.

La enfermedad vascular cerebral, también conocida como ictus, es considerada la segunda causa de muerte en el mundo y la sexta causa de muerte prematura en México, según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud de 2017.

Fernando Góngora Rivera, presidente de la Asociación Mexicana de Enfermedad Vascular Cerebral de México y jefe de la Unidad Neurovascular de la Clínica de Enfermedades Vasculares Cerebrales del Hospital Universitario, explica que la patología vascular que ocurre en el cerebro se divide en dos grandes tipos, la embolia o infarto cerebral y la hemorragia o derrame cerebral.

"El infarto cerebral representa el 80 por ciento de los casos y se presenta entre los 55 y los 60 años; la enfermedad vascular hemorrágica o derrame, como mejor se conoce, representa el 20 por ciento de los casos y se presenta entre los 45 y los 50 años", explica el especialista.

De acuerdo con Góngora Rivera, el derrame cerebral es causado por el descontrol de la presión arterial que hace que las arterias finas del cerebro se dañan poco a poco a lo largo de los años.

Otro motivo que provoca un derrame cerebral es la ruptura súbita de un aneurisma o una malformación vascular intracraneal.

"Los aneurismas son defectos en la pared de las arterias que también pueden crecer por enfermedades como la hipertensión arterial", añade.

"Una hemorragia por un aneurisma tiene una mortalidad alta, una tercera parte de los pacientes mueren a pesar de los tratamientos, otra tercera parte de los pacientes no mueren, pero quedan secuelas por la hemorragia, y la otra parte cuando son tratados a tiempo sobreviven con secuelas mínimas y pueden regresar a sus actividades normales".

Mientras que una embolia o infarto cerebral son provocados por un daño lento y progresivo de las arterias debido a la hipertensión, diabetes o colesterol alto, entre otros.

"Un infarto cerebral es causado por la formación de placas de grasa en las arterias, por una arritmia (ritmo cardiaco inusual) del corazón que causa coágulos dentro y fuera de la cabeza, como en las arterias del cerebro, en el cuello por las arterias carótidas, incluso la aorta y el corazón", afirma Góngora Rivera.

"Es más común una embolia a un derrame cerebral, pero el derrame es más mortal".

Existen hemorragias que son provocadas por el uso de drogas, como la cocaína, que producen microhemorragias cerebrales, y daño a las funciones de la memorias.

"Las hemorragias se van reabsorbiendo con el paso del tiempo y el paciente con rehabilitación se va recuperando; cuando la hemorragia es grande requiere de la intervención quirúrgica, lo que se hace es tratar de ampliar espacio para evitar que el hematoma cause una comprensión y se pueda drenar o reducir el tamaño del hematoma", señala.

El apego al tratamiento y la rehabilitación física son de suma importancia en un paciente que tuvo una hemorragia cerebral.

El tiempo de rehabilitación se da en los primeros seis meses, pero puede prolongarse hasta por dos o tres años.

De acuerdo con el presidente de la Asociación Mexicana de Enfermedad Vascular Cerebral de México, la hemorragia cerebral destruye una zona del cerebro, pero gracias al mecanismo de plasticidad cerebral se puede tener un reaprendizaje de las funciones afectadas.

"Dependiendo del tamaño del infarto los síntomas varían.

Hay infartos grandes que dejan al paciente encamado sin poder moverse ni hablar, hasta los chiquitos, en donde el paciente no se da cuenta y tiene microinfartos que lo hacen perder la memoria lentamente".

Atención
Funciones afectadas por enfermedad vascular:


- Fuerza motriz
- Sensibilidad
- Coordinación
- Lenguaje hablado y su comprensión
- Escritura
- Visión
- Memoria
- Capacidad de concentración
- Ciclo del sueño
- Capacidad para dormir
- Cambio en la personalidad

Si los detectas... No los dejes pasar

Si el paciente reconoce rápido estos síntomas debe ir a un hospital, y requiere estudios especializados para saber si efectivamente tuvo un infarto o una hemorragia cerebral.

Síntomas evidentes
- Debilidad de una mano o de una pierna
- Desviación de la boca
- El paciente no puede hablar bien o no puede comprender el lenguaje

Síntomas desapercibidos
- Dolor de cabeza
- Desmayo
- Mareo
- Náusea
- Vómito

Con información de Fernando Góngora Rivera, presidente de la Asociación Mexicana de Enfermedad Vascular Cerebral de México y jefe de la Unidad Neurovascular de la Clínica de Enfermedades Vasculares Cerebrales del Hospital Universitario

Rápido al hospital

"En caso de un infarto cerebral hay un tratamiento que se puede ofrecer en las primeras cuatro horas y media, hay un tiempo límite para ofrecerlo, por eso es importante que las personas sepan identificar y vengan rápido al hospital", explica el experto.

"La trombolisis es el medicamento en la vena, y permite deshacer el coágulo y ayuda a que el paciente se recupere.

"En la hemorragia si viene rápido evitamos que la hemorragia crezca y que se tenga que operar, y con un control de la presión arterial hacemos que la hemorragia sea pequeña y tenemos más posibilidad de recuperación".

Factores de riesgo

La enfermedad vascular cerebral es prevenible cuando se identifiquen los factores de riesgo y se traten a tiempo.

"Los factores que contribuyen a esa fragilidad de las arterias son principalmente factores que son modificables y otros que no son modificables", expresa el experto.

Los factores modificables son hipertensión arterial, colesterol elevado, obesidad, sobrepeso y tabaquismo.
"La causa más común es hipertensión arterial.

Cuando la hemorragia es pequeña basta con internar al paciente y tenerlo bajo control estricto de la presión arterial para que no crezca el sangrado".

Los factores no modificables son la edad y la genética.

"En el caso particular del infarto tiene peor pronóstico la mujer cuando se combinan dos factores, como el genético, enfermedad procoagulante sumado al uso de anticonceptivos", explica Góngora Rivera.

 

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